Casi todos hemos visto un extintor colgado en la pared, pero muy pocos lo hemos descargado alguna vez. En Proteo CGR impartimos cursos prácticos de uso de extintores a empresas de Toluca, y los armamos con una idea simple: nadie aprende a usar un extintor mirando diapositivas, así que cada persona lo toma en las manos y practica. A continuación te contamos qué se trabaja en el curso, qué errores se corrigen en la práctica y qué debe quedar documentado después, para que sepas qué esperar y qué pedirle a quien capacite a tu personal.
La pregunta incómoda: ¿tu personal sabría usar un extintor?
En la mayoría de las empresas el extintor existe, está vigente y está bien ubicado, pero casi nadie de quienes trabajan a su alrededor sabría qué hacer con él. No saben dónde está el seguro, dudan hacia dónde apuntar, se acercan demasiado o descargan todo el contenido al aire. No es falta de voluntad, es falta de práctica. Un extintor portátil tiene una descarga corta, de apenas unos segundos según el tipo y la capacidad, por lo que no hay tiempo de aprender sobre la marcha: la técnica tiene que estar ya en las manos.
Qué se trabaja en el curso
El curso empieza con una teoría breve, solo la necesaria. Se explica cómo se origina y se propaga el fuego y cuáles son las clases de incendio, que dependen de lo que se está quemando: sólidos comunes como papel o madera, líquidos inflamables, equipos eléctricos energizados, metales combustibles y grasas de cocina. Con esa base se entiende por qué un extintor sirve para unas clases y no para otras, y por qué usar el equivocado puede no apagar el fuego o incluso empeorarlo, por ejemplo con agua sobre un líquido inflamable o sobre un equipo energizado.
Después viene lo que más pesa, la práctica. Cada participante aprende la secuencia básica de operación, que se recuerda con cuatro verbos: jalar el seguro, apuntar la boquilla a la base del fuego y no a las llamas, apretar la palanca de forma firme y barrer de lado a lado hasta cubrir la base. Se practica la distancia y la posición correctas, con la salida siempre a la espalda para poder retirarse si el fuego crece, y se ensaya el trabajo en equipo cuando hay más de un extintor, de modo que la descarga sea coordinada y no desordenada. La práctica se hace con supervisión del instructor, con fuego controlado o con ejercicios de simulación, según lo que permitan las instalaciones.
Qué debe quedar documentado
Al terminar, la empresa debe quedar con la constancia de habilidades laborales (DC-3) de cada participante, la lista de asistencia y el registro de lo que se enseñó y practicó. Esa documentación se integra al Programa Interno de Protección Civil, en la parte de organización y capacitación de brigadas, y es lo que suele pedir la autoridad en una inspección. La NOM-002-STPS-2010 establece los requerimientos de prevención y protección contra incendios en los centros de trabajo, incluida la capacitación de las brigadas según el grado de riesgo.
El equipo también tiene que estar listo
De nada sirve que el personal sepa usar un extintor si el extintor está vencido, sin presión o escondido detrás de unas cajas. Conviene revisar que la recarga esté vigente, que el manómetro marque la zona verde, que el sello esté intacto y que el equipo esté visible, señalizado y a la mano. Proteo CGR ofrece venta y mantenimiento de extintores, y para reforzar la práctica con fuego ÍGNEA, empresa hermana dentro de PROTEO Atlas Group, ofrece cursos de prevención y combate contra incendios. Si primero quieres saber qué equipo corresponde a tu inmueble, un Dictamen de Grado y Riesgo de Incendio define el nivel de riesgo y el equipo necesario.
Solicita el curso para tu empresa
Si en tu empresa de Toluca hay extintores pero nadie los ha descargado nunca, este es el momento de que el equipo practique antes de necesitarlo. Solicita tu cotización con el equipo de Proteo CGR, que también imparte el curso de capacitación de la NOM-002-STPS-2010.
Teléfonos: 729 150 1753 · 561 180 3169 · 722 544 3812. Correos: ventas2@proteocgr.com · ventas3@proteocgr.com.
Ante un conato de incendio puede dudar, usar mal el equipo o no intentar nada, y se pierden los segundos que más importan.
La NOM-002-STPS-2010 establece brigadas capacitadas según el riesgo de incendio del centro de trabajo, y la capacitación en el uso de extintores forma parte de esa preparación.
Depende del número de participantes, la duración y las prácticas incluidas. Cotiza con Proteo CGR al 729 150 1753, 561 180 3169 o 722 544 3812.
Se ajusta al tamaño del grupo y al alcance de la práctica, y se define al cotizar.
El número de participantes, los turnos, el tipo de extintores que tiene la empresa y las áreas donde se practicará.
En https://proteocgr.com/, por teléfono al 722 544 3812, o por correo a ventas2@proteocgr.com y ventas3@proteocgr.com.
Normalmente sí, para practicar en tu propio entorno y con tus propios extintores.
Se planea por grupos o turnos para interrumpir lo menos posible la operación.
Se define con el tamaño del grupo; conviene que cada participante pueda practicar con el equipo y no solo observar.
Los integrantes de la brigada y, de ser posible, el personal de las áreas de mayor riesgo, cubriendo todos los turnos.
Incluye práctica real: cada participante maneja un extintor, no solo ve la teoría.
Según las instalaciones, con fuego controlado bajo supervisión del instructor o con ejercicios de simulación.
Jalar el seguro, apuntar la boquilla a la base del fuego, apretar la palanca y barrer de lado a lado.
A la base del fuego, que es donde está el combustible, y no a las llamas.
A una distancia segura que permita retirarse, con la salida siempre a la espalda, y acercándose solo conforme el fuego disminuye.
Es corta, de apenas unos segundos según el tipo y la capacidad, por eso la técnica debe estar practicada.
Apuntar a las llamas, descargar todo de golpe, pararse demasiado cerca o con el fuego entre uno y la salida, y dar la espalda al fuego creyendo que ya se apagó.
Cuando el fuego ya creció, hay mucho humo, no hay una salida despejada a la espalda o el extintor no es del tipo adecuado; en esos casos se da la alarma y se evacua.
Clase A, sólidos comunes; B, líquidos inflamables; C, equipos eléctricos energizados; D, metales combustibles; y K, grasas y aceites de cocina.
El de polvo químico ABC cubre A, B y C; el de CO₂ se usa sobre todo para B y C; para cocinas hace falta uno específico clase K, y para metales uno de polvo especial.
El de polvo es más versátil y de mayor alcance pero ensucia y puede dañar equipo delicado; el de CO₂ no deja residuo pero alcanza menos y exige precaución en espacios cerrados.
Puede no apagar el fuego, dañar equipo valioso o agravar el incendio, por ejemplo con agua sobre un líquido inflamable o un equipo energizado.
Constancia DC-3 por participante, lista de asistencia y registro del contenido impartido.
Al menos una vez al año, cuando cambie personal de la brigada y cuando la empresa modifique su distribución, maquinaria o actividad.
La capacitación de brigadas se documenta en el PIPC, que debe mantenerse actualizado.
Puede pedir evidencia de capacitación conforme a los riesgos del inmueble; las fallas pueden generar observaciones o sanciones.
Revisando que la recarga esté vigente, que el manómetro marque la zona verde, que el sello esté intacto y que el equipo esté visible, señalizado y sin obstáculos.
Sí, Proteo CGR ofrece venta y mantenimiento de extintores.
Sí, ÍGNEA ofrece cursos de prevención y combate contra incendios con práctica real.
En https://proteocgr.com/, por WhatsApp al 561 180 3169 o 729 150 1753, por teléfono al 722 544 3812, o por correo a ventas2@proteocgr.com y ventas3@proteocgr.com.